
Comprar un Jack Russell Terrier no debería consistir en elegir una fotografía, preguntar el precio y reservar el primer cachorro disponible. Es una decisión que condicionará tu vida y la del perro durante muchos años, por lo que conviene valorar con calma el carácter de la raza, la salud de los progenitores, la forma en la que se ha criado la camada y la experiencia de la persona que está detrás de ella.
El Jack Russell es pequeño de tamaño, pero tiene una personalidad enorme. Es inteligente, activo, valiente, curioso y muy unido a su familia. Bien elegido y correctamente educado puede ser un compañero extraordinario; sin embargo, cuando se compra de manera impulsiva o sin conocer realmente la raza, también pueden aparecer problemas de convivencia.
En esta guía descubrirás cómo elegir un cachorro Jack Russell sano, qué debes preguntar antes de reservarlo, cómo reconocer un criador responsable y qué señales deberían hacerte desconfiar.
La idea más importante: no busques simplemente un cachorro disponible. Busca un cachorro bien criado, procedente de padres seleccionados y acompañado por una persona que conozca profundamente la raza.
Comprar un Jack Russell Terrier: lo esencial en 30 segundos
Antes de reservar un cachorro, comprueba estos puntos:
- ✅ El Jack Russell encaja realmente con tu forma de vida.
- ✅ El criador conoce bien la raza y puede hablarte de sus virtudes y dificultades.
- ✅ La camada ha sido planificada y no responde únicamente al deseo de producir cachorros.
- ✅ Puedes conocer el origen, la salud y el carácter de los progenitores.
- ✅ Existen pruebas genéticas relacionadas con la raza.
- ✅ Los cachorros crecen con su madre y sus hermanos en un entorno adecuado.
- ✅ Existe un trabajo progresivo de habituación y socialización.
- ✅ El criador observa el carácter de cada cachorro antes de recomendarlo.
- ✅ No se ejerce presión para que pagues o decidas inmediatamente.
- ✅ Tendrás información y acompañamiento también después de llevarte al cachorro.
Si todavía no estás seguro de que esta raza sea adecuada para ti, puedes comenzar realizando nuestro test de compatibilidad con el Jack Russell Terrier.
Antes de comprar un cachorro: ¿es el Jack Russell adecuado para ti?
Uno de los errores más frecuentes es valorar al Jack Russell únicamente por su tamaño. Al ser un perro pequeño, algunas personas creen que necesitará poco ejercicio, que será fácil de controlar o que podrá pasar muchas horas sin actividad.
La realidad es diferente. El Jack Russell Terrier fue seleccionado como perro de trabajo y conserva muchas de las cualidades que hicieron de él un terrier extraordinario:
- Gran energía y resistencia.
- Inteligencia rápida.
- Curiosidad constante.
- Valentía y seguridad.
- Instinto de persecución.
- Capacidad para tomar decisiones por sí mismo.
- Enorme vínculo con su familia.
Estas cualidades son parte de su encanto, pero también exigen implicación. Un Jack Russell necesita educación, actividad, contacto social, rutinas y oportunidades para utilizar su inteligencia.
Preguntas que debes hacerte antes de buscar un cachorro
- ¿Tengo tiempo todos los días para pasear, jugar y educar al perro?
- ¿Estoy dispuesto a mantener normas claras desde el primer día?
- ¿Podré proporcionarle actividad mental además de ejercicio físico?
- ¿Cuántas horas tendrá que quedarse solo?
- ¿Toda la familia está de acuerdo con la llegada del cachorro?
- ¿Hay otros animales en casa y cómo se realizará la adaptación?
- ¿Qué ocurrirá con el perro durante las vacaciones?
- ¿Estoy preparado para asumir sus gastos durante toda su vida?
- ¿Busco realmente un terrier o solo me gusta su apariencia?
Un jardín no sustituye los paseos ni la convivencia. Un Jack Russell puede tener mucho terreno y aun así aburrirse si no comparte actividades con su familia.
También puede vivir en un piso, siempre que sus necesidades estén cubiertas. El tipo de vivienda importa menos que el tiempo, la atención y la actividad que pueda ofrecerle su familia.
Qué significa realmente elegir un criador responsable
Un criador responsable no es simplemente una persona que tiene un macho, una hembra y una camada. Criar bien implica conocer la genética, el carácter, la salud, la genealogía, la estructura y la evolución de las líneas con las que se trabaja.
También exige dedicar muchas horas a la madre y a los cachorros: controlar su desarrollo, observar su comportamiento, mantener el entorno limpio, introducir nuevos estímulos, atender las necesidades veterinarias y conocer a las futuras familias.
Una buena camada comienza mucho antes del nacimiento. Comienza cuando se estudia si dos ejemplares deben cruzarse y qué puede aportar cada uno.
Un buen criador debe poder explicarte por qué realizó ese cruce
No basta con decir que el padre y la madre son bonitos o tienen pedigree. El criador debería poder explicarte:
- Qué cualidades busca conservar.
- Qué aspectos desea mejorar.
- Cómo son los progenitores de carácter.
- Qué salud tienen y qué controles se han realizado.
- Qué relación genética existe entre ellos.
- Qué tipo de estructura y movimiento se espera.
- Qué tipo de pelo pueden heredar los cachorros.
- Cómo han evolucionado otros perros de las mismas líneas.
La respuesta no tiene por qué estar llena de tecnicismos, pero sí debe demostrar que la camada ha sido pensada y no improvisada.
Debe conocer también los defectos de sus perros
Ningún perro es perfecto. Desconfía de quien asegure que sus ejemplares no tienen ningún defecto, que nunca ha aparecido ningún problema o que todos los cachorros de la camada serán exactamente iguales.
La honestidad es fundamental. Un criador serio conoce los puntos fuertes de sus perros, pero también reconoce qué aspectos debe vigilar o mejorar.

Criador responsable frente a vendedor de cachorros
| Cría responsable | Venta orientada únicamente al cachorro |
|---|---|
| Planifica pocas camadas y estudia cada cruce. | Tiene cachorros disponibles continuamente. |
| Conoce profundamente la raza y sus líneas. | Ofrece varias razas o cambia según la demanda. |
| Explica la salud y el carácter de los padres. | Se centra en el color, el tamaño o el precio. |
| Hace preguntas a las futuras familias. | Acepta la reserva sin conocer al comprador. |
| Observa la evolución de cada cachorro. | Permite elegir solo por una fotografía. |
| Busca el cachorro más compatible con cada hogar. | Asigna únicamente por orden de pago. |
| Ofrece información y seguimiento. | La relación termina en el momento de la entrega. |
| Puede decir que no si considera que la raza no encaja. | La prioridad es cerrar la venta cuanto antes. |
Por qué una cría familiar y limitada marca la diferencia
Cuando se realizan muy pocas camadas, es posible dedicar más tiempo a la madre, observar de cerca a cada cachorro y mantener un contacto individual con las familias interesadas.
Una cría familiar y limitada permite:
- Conocer personalmente a cada cachorro.
- Detectar diferencias de carácter dentro de la camada.
- Controlar diariamente su evolución.
- Adaptar los estímulos a la edad y madurez de los cachorros.
- Realizar una selección más cuidadosa de los hogares.
- Mantener un seguimiento cercano después de la entrega.
- Evitar que criar se convierta en una producción continua.
Esto no significa que todos los criaderos pequeños trabajen correctamente ni que el tamaño sea el único criterio. Lo importante es la dedicación real, el conocimiento y la forma en la que se toman las decisiones.
En Vom Anrarot no buscamos tener cachorros disponibles durante todo el año. Realizamos muy pocas camadas porque preferimos concentrar nuestro tiempo y experiencia en cada cruce, cada cachorro y cada familia.
Qué debes saber sobre los padres del cachorro
La fotografía del cachorro es solo una pequeña parte de la información. Para valorar una camada debes conocer también a sus progenitores.
Pregunta al criador por:
- El nombre completo del padre y de la madre.
- Su edad y estado de salud.
- Su pedigree y genealogía.
- Su carácter dentro y fuera de casa.
- Su relación con personas y otros perros.
- Las pruebas genéticas realizadas.
- La mordida y la dentición.
- La estructura y el movimiento.
- El tipo y la calidad del pelo.
- Los motivos por los que ambos se consideran compatibles.
¿Es necesario conocer al padre y a la madre?
Normalmente debería ser posible conocer a la madre, ya que es quien cría a la camada. Observarla puede ofrecer información importante sobre su carácter, su estado y la relación que mantiene con los cachorros.
El padre no siempre vive en el mismo lugar. Puede pertenecer a otro criador, estar en otra comunidad o incluso en otro país. Utilizar un macho externo puede formar parte de una selección seria cuando se busca una línea concreta o una combinación genética determinada.
En ese caso, el criador debería poder enseñarte fotografías, vídeos, pedigree, resultados de salud y toda la información relevante sobre él.
Pruebas genéticas importantes en el Jack Russell Terrier
Un perro puede parecer completamente sano y ser portador de una alteración hereditaria. Por eso, la selección no debe basarse solo en la apariencia o en que los progenitores nunca hayan mostrado síntomas.
Entre las pruebas genéticas más conocidas dentro del Jack Russell Terrier se encuentran PLL, LOA y SCA.
PLL: luxación primaria del cristalino
La PLL es una alteración hereditaria que afecta a las estructuras que mantienen el cristalino en su posición. En perros afectados puede provocar problemas oculares importantes y pérdida de visión.
LOA: ataxia de aparición tardía
La LOA es una alteración neurológica hereditaria que puede afectar progresivamente a la coordinación y al movimiento del perro.
SCA: ataxia espinocerebelosa
La SCA también afecta al sistema neurológico y puede provocar dificultades de equilibrio, coordinación y movilidad.
El resultado genético de un perro puede clasificarse, dependiendo de la enfermedad, como libre, portador o afectado. Ser portador no significa necesariamente que el perro esté enfermo, pero sí exige que el criador conozca perfectamente cómo debe planificar el cruce.
No basta con afirmar que los padres están sanos. El criador debe conocer su situación genética y ser capaz de explicar por qué la combinación realizada evita producir cachorros afectados.
En Vom Anrarot prestamos especial atención a la selección sanitaria y trabajamos con progenitores controlados frente a PLL, LOA y SCA. Sin embargo, una buena selección no depende de una única prueba: también valoramos el carácter, la estructura, la genealogía, el movimiento y la compatibilidad global de los progenitores.
Cómo reconocer un cachorro Jack Russell sano
No es posible garantizar mediante una simple observación que un cachorro nunca tendrá un problema de salud. Tampoco existe la cría con riesgo cero. Sin embargo, hay determinados aspectos que pueden ayudarte a valorar su estado general.
Aspecto físico
- Ojos limpios y sin secreciones persistentes.
- Oídos limpios y sin olor intenso.
- Piel sin heridas, irritaciones importantes o zonas extensas sin pelo.
- Pelo limpio y adecuado para su edad.
- Zona anal limpia.
- Condición corporal equilibrada.
- Ausencia de una distensión abdominal exagerada.
- Respiración tranquila y sin esfuerzo evidente.
Movimiento y coordinación
Cuando la edad lo permite, el cachorro debería desplazarse con normalidad, apoyar correctamente las extremidades y mostrar una coordinación acorde con su desarrollo.
Los cachorros muy jóvenes todavía son torpes. Por eso, no deben extraerse conclusiones definitivas a partir de un pequeño tropiezo o de una observación aislada.
Actitud y comportamiento
Un cachorro sano suele alternar periodos de actividad intensa con largas horas de sueño. No tiene que estar jugando continuamente para demostrar que se encuentra bien.
Conviene observar:
- Interés por el entorno.
- Relación con la madre y los hermanos.
- Capacidad para descansar.
- Respuesta ante estímulos nuevos.
- Recuperación después de una pequeña sorpresa.
- Evolución del peso y del desarrollo.
El criador, que convive diariamente con la camada, dispone de mucha más información que una persona que observa al cachorro durante unos minutos.

La boca y la mordida del cachorro
La mordida es un aspecto importante dentro de la selección del Jack Russell Terrier. Durante el crecimiento pueden producirse cambios, especialmente mientras aparecen los dientes de leche y posteriormente se realiza el cambio a la dentición definitiva.
Un criador cuidadoso revisará progresivamente:
- La alineación de los maxilares.
- La aparición de los dientes de leche.
- La mordida del cachorro.
- La evolución de la dentición.
- Posibles desviaciones o anomalías.
No siempre es posible realizar una valoración definitiva a edades muy tempranas. Esta es otra razón por la que no debería asignarse un cachorro precipitadamente durante sus primeras semanas.
Cómo debe crecer una camada bien atendida
Los cachorros necesitan crecer junto a su madre y sus hermanos en un espacio limpio, seguro y adaptado a su edad.
Durante las primeras semanas, la madre no solo alimenta a los cachorros. También interviene en su desarrollo emocional y social. La convivencia con los hermanos les ayuda a aprender a comunicarse, controlar la intensidad del juego y gestionar pequeñas frustraciones.
La importancia de la madre

La madre aporta:
- Alimentación durante la lactancia.
- Calor y seguridad.
- Limpieza y estimulación durante los primeros días.
- Primeros límites sociales.
- Comunicación canina.
- Confianza para explorar el entorno.
La importancia de los hermanos
Al jugar con sus hermanos, el cachorro comienza a aprender:
- Qué ocurre cuando muerde con demasiada intensidad.
- Cómo interpretar señales corporales.
- Cómo iniciar y detener el juego.
- Cómo compartir espacio y recursos.
- Cómo gestionar pequeños conflictos.
Separar demasiado pronto a un cachorro puede privarlo de experiencias importantes para su desarrollo.
Qué significa socializar correctamente a un cachorro
La socialización no consiste en exponer al cachorro a todo de golpe ni en colocarlo en situaciones que todavía no puede gestionar.
Debe ser un proceso progresivo, positivo y adaptado a su edad. El objetivo no es conseguir que el cachorro nunca sienta miedo, sino ayudarle a desarrollar seguridad y capacidad de recuperación.
Durante su estancia con el criador puede comenzar a conocer:
- Personas diferentes.
- Manipulación suave de patas, orejas, boca y cuerpo.
- Sonidos domésticos a una intensidad adecuada.
- Superficies con distintas texturas.
- Juguetes y pequeños retos.
- Zonas de descanso y actividad.
- Primeras rutinas de alimentación.
- Separaciones breves y progresivas.
- Entornos seguros fuera de la zona de nacimiento.
La socialización no termina cuando el cachorro se entrega. La familia debe continuar el trabajo con prudencia, constancia y experiencias positivas.
Por qué no debes elegir un cachorro únicamente por una fotografía
Las fotografías son importantes y permiten seguir el crecimiento de la camada, pero no muestran todo lo que necesitas saber.
Una imagen no permite valorar correctamente:
- La seguridad del cachorro.
- Su intensidad durante el juego.
- Su reacción ante situaciones nuevas.
- La capacidad para relajarse.
- Su relación con las personas.
- La evolución de la mordida.
- El movimiento.
- El tipo definitivo de pelo.
- La compatibilidad con una familia concreta.
El cachorro que parece más tranquilo en una fotografía puede haber estado dormido unos segundos antes. El que aparece separado del grupo puede ser independiente o simplemente haberse detenido en ese momento.
La elección debe realizarse analizando la evolución completa, no una imagen aislada.
Qué preguntas debes hacer antes de reservar un cachorro
Una conversación detallada con el criador puede ofrecerte más información que cualquier anuncio.
- ¿Por qué se ha realizado este cruce?
- ¿Cómo son de carácter el padre y la madre?
- ¿Qué pruebas genéticas tienen los progenitores?
- ¿Puedo conocer a la madre?
- ¿Dónde están creciendo los cachorros?
- ¿Cómo se trabaja su socialización?
- ¿Qué diferencias de carácter existen dentro de la camada?
- ¿Cuándo se decide qué cachorro va con cada familia?
- ¿Qué alimentación están recibiendo?
- ¿Qué controles y revisiones se realizan?
- ¿Qué información recibiré para preparar su llegada?
- ¿Podré consultar dudas después de la entrega?
También debes estar dispuesto a responder preguntas. La elección funciona en ambas direcciones: tú valoras al criador y el criador valora si puede confiarte uno de sus cachorros.
Preguntas que debería hacerte el criador
Que una persona quiera conocer tu situación antes de aceptar una reserva es una buena señal.
Puede preguntarte:
- Dónde vives.
- Quién convivirá con el perro.
- Si hay niños u otros animales.
- Cuántas horas se quedará solo.
- Qué experiencia tienes con perros.
- Qué actividad realizas habitualmente.
- Qué esperas del carácter del cachorro.
- Si buscas compañía, exposiciones, deporte u otra finalidad.
- Cómo organizarás su educación.
- Qué harás durante las vacaciones.
Un criador que no pregunta absolutamente nada no dispone de información suficiente para saber qué cachorro puede encajar contigo.
Señales de alarma al comprar un Jack Russell Terrier
Conviene detenerse y analizar mejor la situación cuando aparezcan varias de estas señales:
- ⚠️ Cachorros disponibles continuamente durante todo el año.
- ⚠️ Varias razas ofrecidas al mismo tiempo.
- ⚠️ Imposibilidad de conocer a la madre o el entorno.
- ⚠️ Ausencia de información sobre los progenitores.
- ⚠️ Falta de pruebas genéticas relacionadas con la raza.
- ⚠️ Presión para pagar inmediatamente.
- ⚠️ Descuentos por decidir el mismo día.
- ⚠️ Asignación definitiva cuando los cachorros son demasiado jóvenes.
- ⚠️ Elección basada exclusivamente en color o fotografías.
- ⚠️ Ninguna pregunta sobre tu hogar o forma de vida.
- ⚠️ Promesas de que el cachorro nunca tendrá un problema.
- ⚠️ Descripción del Jack Russell como un perro fácil para cualquier persona.
- ⚠️ Respuestas vagas sobre la salud y el carácter de los padres.
- ⚠️ Falta de interés por mantener contacto después de la entrega.
No permitas que la urgencia decida por ti. Esperar una buena camada es preferible a convivir durante años con las consecuencias de una compra precipitada.
Cuánto cuesta comprar un Jack Russell Terrier
El precio de un cachorro no depende únicamente de su aspecto. Detrás de una camada responsable existen muchos meses de selección, preparación y cuidados.
Entre los factores que influyen se encuentran:
- La calidad y procedencia de los progenitores.
- Las pruebas genéticas.
- Los controles veterinarios.
- La alimentación de la madre y de los cachorros.
- La dedicación durante la gestación y el parto.
- El seguimiento diario de la camada.
- La socialización y estimulación.
- La genealogía y selección de las líneas.
- La experiencia acumulada por el criador.
- La atención y el seguimiento posterior.
Un precio alto no garantiza automáticamente una buena cría. De la misma manera, un precio muy bajo puede significar que se han reducido controles, tiempo, selección o cuidados.
La pregunta correcta no es solamente “¿cuánto cuesta?”, sino:
¿Qué trabajo, selección, salud y acompañamiento existen detrás de ese precio?
¿Macho o hembra?
No existe una respuesta universal. El sexo puede influir en determinados comportamientos, pero el carácter individual, la genética, la educación y las experiencias del cachorro suelen tener un peso enorme.
Dentro de una misma camada puede haber:
- Cachorros más intensos.
- Cachorros más sensibles.
- Cachorros más independientes.
- Cachorros más orientados hacia las personas.
- Cachorros más seguros ante situaciones nuevas.
- Cachorros que necesitan una familia con mayor experiencia.
Por eso no recomendamos decidir exclusivamente basándose en ideas como “las hembras son siempre más cariñosas” o “los machos son más difíciles”.
Explica al criador qué tipo de convivencia buscas y permite que la evolución de los cachorros forme parte de la elección.
Pelo liso, broken o duro
El Jack Russell Terrier puede presentar diferentes tipos de manto. Esta característica influye en su apariencia y en el mantenimiento del pelo, pero no convierte a los perros en razas distintas.
Pelo liso
Es corto y se mantiene pegado al cuerpo. Aunque parece sencillo de mantener, puede desprender pelo de forma continua.
Pelo broken
Tiene una textura intermedia. Puede mostrar algo de barba, cejas o longitud en determinadas zonas sin llegar a presentar un manto completamente duro.
Pelo duro
Es más áspero y suele mostrar barba, cejas y una mayor longitud. Para mantener correctamente su textura necesita un cuidado específico mediante stripping.
En Vom Anrarot estamos especializados principalmente en Jack Russell Terrier de línea australiana, pelo broken y pelo duro.
Cómo trabajamos en Vom Anrarot
Vom Anrarot es un criadero familiar de Jack Russell Terrier en Galicia. Nuestro proyecto está basado en una cría muy limitada, selectiva y centrada en la calidad de cada camada.
No buscamos tener cachorros disponibles continuamente. Preferimos realizar pocas camadas y dedicar a cada una el tiempo, los cuidados y la atención que merece.
Nuestra forma de trabajar se apoya en estos principios:
- Más de veinte años de experiencia en el mundo del perro.
- Especialización en Jack Russell Terrier.
- Selección de líneas australianas.
- Preferencia por pelo broken y pelo duro.
- Estudio de salud, carácter, genealogía y estructura.
- Control de PLL, LOA y SCA en los progenitores.
- Muy pocas camadas.
- Crianza en un entorno familiar.
- Observación individual de cada cachorro.
- Selección cuidadosa de las futuras familias.
- Recogida presencial.
- Acompañamiento antes y después de la entrega.
Para nosotros, criar no consiste en producir cachorros. Cada camada representa una combinación cuidadosamente estudiada y una responsabilidad que continúa después de que el cachorro se marche con su nueva familia.
Puedes conocer la camada actual, los progenitores y nuestra forma de trabajar en la página dedicada a nuestros cachorros Jack Russell Terrier.
Por qué seleccionamos también a las familias
No todos los hogares son adecuados para un Jack Russell y no todos los Jack Russell encajan en el mismo tipo de familia.
Antes de aceptar una reserva queremos conocer:
- La experiencia de la familia.
- El tiempo disponible.
- La actividad diaria.
- La presencia de niños u otros animales.
- Las expectativas sobre el perro.
- Las condiciones en las que vivirá.
- El compromiso con su educación y cuidados.
Este proceso no busca complicar la compra. Busca reducir el riesgo de una elección equivocada.
En algunas ocasiones podemos considerar que la raza no encaja con una determinada situación. Preferimos explicarlo con honestidad antes que entregar un cachorro a un hogar en el que sus necesidades no puedan ser cubiertas.
Cómo solicitar información sobre un cachorro de Vom Anrarot
- Conoce bien la raza. Infórmate sobre su carácter, actividad y necesidades.
- Realiza el test de compatibilidad. Te ayudará a valorar tu situación de forma realista.
- Consulta nuestras camadas. Podrás comprobar si tenemos una camada actual o prevista.
- Contacta con nosotros. Cuéntanos cómo vives y qué tipo de compañero buscas.
- Mantendremos una conversación personal. Resolveremos dudas y valoraremos la compatibilidad.
- Seguiremos la evolución de la camada. No asignamos precipitadamente a los cachorros.
- Valoraremos qué cachorro puede encajar mejor. El carácter es tan importante como el sexo o el color.
- Prepararemos la entrega. Recibirás información para facilitar la adaptación.
Nuestras camadas son muy limitadas. Contactar con nosotros no garantiza automáticamente la disponibilidad ni la asignación de un cachorro.
Antes de escribirnos, puedes:
- Realizar el test para saber si eres compatible con un Jack Russell.
- Consultar nuestras camadas de Jack Russell Terrier.
- Leer nuestras guías prácticas sobre el Jack Russell.
- Contactar con Vom Anrarot para solicitar información.
Preguntas frecuentes sobre comprar un Jack Russell Terrier
¿Dónde comprar un Jack Russell Terrier en España?
Busca un criador especializado que pueda explicarte el origen de la camada, el carácter de los progenitores, las pruebas genéticas, la forma de crianza y el proceso de selección de las familias. La cercanía geográfica puede ser cómoda, pero no debería ser el único criterio.
¿Cómo saber si un criador de Jack Russell es responsable?
Debe conocer profundamente la raza, realizar pocas camadas, estudiar cada cruce, mostrar información sobre los padres, controlar la salud genética, criar a los cachorros en buenas condiciones y hacer preguntas a las futuras familias.
¿Qué pruebas genéticas son importantes en un Jack Russell?
PLL, LOA y SCA se encuentran entre las pruebas genéticas más conocidas dentro de la raza. El criador debe conocer los resultados de los progenitores y saber explicar la compatibilidad del cruce.
¿Puedo elegir el cachorro solamente por una fotografía?
No es recomendable. Una fotografía no permite valorar correctamente el carácter, el movimiento, la seguridad, la intensidad, la evolución de la mordida ni la compatibilidad con una familia determinada.
¿Es mejor un Jack Russell macho o hembra?
Depende de la familia y del cachorro. El carácter individual, la genética y la educación pueden ser más importantes que los tópicos asociados al sexo.
¿El cachorro más tranquilo de la camada será siempre tranquilo?
No necesariamente. El comportamiento observado en un momento concreto puede depender del sueño, la comida, el juego anterior o la situación. Debe analizarse la evolución del cachorro durante varias semanas.
¿Un cachorro con pedigree siempre procede de una buena cría?
El pedigree aporta información sobre la genealogía, pero no garantiza por sí solo una buena salud, carácter equilibrado, socialización adecuada o condiciones correctas de crianza.
¿Por qué algunos criadores no permiten elegir inmediatamente?
Porque a edades muy tempranas todavía deben valorarse el carácter, la mordida, el movimiento, el pelo y la evolución general. Esperar permite realizar una elección más responsable.
¿Vom Anrarot tiene cachorros durante todo el año?
No. Somos un criadero familiar, muy limitado y selectivo. Realizamos pocas camadas y no buscamos mantener disponibilidad permanente de cachorros.
¿Vom Anrarot envía cachorros?
No enviamos nuestros cachorros mediante agencias de transporte. La recogida se realiza presencialmente para conocer a la familia y explicar personalmente la adaptación y los primeros cuidados.
Conclusión: no compres con prisa
Comprar un Jack Russell Terrier es una decisión para muchos años. Una fotografía atractiva puede despertar tu interés, pero la elección final debe basarse en la salud, el carácter, el origen, la forma de crianza y la confianza que te inspire la persona responsable de la camada.
Pregunta, compara y tómate tu tiempo. Un criador serio comprenderá que necesites información y también querrá conocerte antes de confiarte uno de sus cachorros.
En Vom Anrarot realizamos una cría familiar, muy limitada y selectiva. Nuestro objetivo no es producir el mayor número posible de cachorros, sino trabajar cada camada con atención, seleccionar cuidadosamente a los progenitores y encontrar para cada cachorro una familia preparada para comprender al Jack Russell Terrier.

¿Estás pensando en incorporar un Jack Russell a tu familia?
Consulta nuestras camadas y cuéntanos cómo sería la vida que podrías ofrecerle.
- Comprobar si el Jack Russell encaja contigo
- Conocer nuestras camadas
- Solicitar información sobre un cachorro
«`

